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Un camaleón se les metió al Congreso

  • 4 may
  • 6 Min. de lectura
Un camaleón se les metió al Congreso

El ajedrez político regional no da tregua, en los últimos días, el sector de izquierda ha quedado bajo la lupa por una dinámica curiosa e inusual. Es evidente que los encantadores de pueblo pululan en las huestes progresistas colombianas; con ellos, desembarcan el ego y esa urgencia de figurar en un escenario donde se alza la voz por imponer dogmas, sin reparar mucho en las formas.


Ese afán protagónico ha instaurado una táctica de conveniencia que se centra en ondear banderas animalistas y de denuncia pública solo en temporada de cosecha electoral o satanizar al género masculino por sistema, para terminar aliándose con ellos bajo la premisa de que, entre los hombres, siempre hay piezas que resultan utilizables.


A esto se suma la "maestría" en atomizar el movimiento creando subgrupos que, en lugar de robustecer una marca ya posicionada, solo logran confundir al electorado. El resultado es crónico y no se necesita ser un experto analista para identificar los fracasos monumentales con un aluvión de candidatos a cargos públicos que terminan con los crespos hechos, pues a ninguno, por su cuenta y sin un sello de unidad real, le da el umbral para cruzar la meta.


No obstante, en medio de la guerra de redes sociales y de la constante sacada de pecho para demostrar quien ostenta superioridad moral, profesional e intelectual, se les metió un camaleón al Congreso. En apenas un par de meses  y sin siquiera haber tomado posesión de su curul, este personaje ha logrado, contra todo pronóstico, un auténtico milagro en la agitadora e inconforme izquierda, y es unirlos. Mientras los egos tradicionales siguen enfrascados en su guerra de clics, este actor político ha sabido mimetizarse para cohesionar un sector que, hasta hace poco, parecía irreconciliable.



A las buenas o a las malas, por estrategia o por hipocresía, por inteligencia o popuaridad, porque los milagros pueden ocurrir y la vida ha decidido iluminar y no eliminar, Miguel Grisales, con su sonrisa y actitud inocente se les metió al Congreso y ahora aparece en todas las fotos, pero más allá de la pose y la risita, los comentarios son positivos, para ser un líder de izquierda, mostrando al fin una cara diferente de este sector que se caracteriza por ser inconforme hasta con ellos mismos.


Grisales + Rivera = una fuerza joven que promete sacudir al Quindío

Grisales + Rivera = una fuerza joven que promete sacudir al Quindío

A Grisales se le ha visto muy activo en las calles, manteniendo intacta su esencia y alejado de las viejas prácticas de pagar tejas y tamales. Su apuesta parece centrarse en unas relaciones públicas que podrían ser el cimiento de una construcción sólida, pensada, según se espera, para el territorio, tal como lo planteaba antes de aterrizar en la Cámara de Representantes. Con ideas frescas, bien peinado y con los zapatos limpios, sigue sosteniendo posiciones firmes y aparentemente inamovibles, logrando estrechar lazos con un nuevo aliado, un liderazgo fuerte y fresco que ha acompañado a importantes líderes políticos, se trata de Manuel Rivera, quien a sus 27 años, ha logrado un posicionamiento notable dentro del Partido Verde, un movimiento caracterizado por sus fracturas con el Pacto, tanto en el Quindío como a nivel nacional.


La imagen no pasó desapercibida y logró acaparar algunos titulares, pues hacía mucho tiempo que no se registraba una sonrisa tan genuina compartida por liderazgos del Partido Verde y el Pacto Histórico en un mismo plano. Esta alianza, que en principio promete un trabajo articulado, abre un hilo de esperanza para que el departamento recupere la visibilidad nacional de la que hoy carece. La clave aquí parece ser el relevo generacional, capaz de archivar las rencillas de los llamados 'zorros viejos' para priorizar el territorio; sobre todo ante un Gobierno Nacional que parece percibir al 'corazón verde de Colombia' simplemente como un fondo instagrameable para la política, pero que, a la hora de asignar recursos, no lo considera merecedor.



No perdamos de vista que, con el inicio de la administración de Petro, el presupuesto nacional asignado para sus entidades en el Quindío sufrió un tijeretazo de $90.126 millones de pesos para la vigencia 2023, en comparación con el 2022. Este ajuste respondió principalmente al desmonte de 'Ingreso Solidario', una política heredada del gobierno anterior. En ese sentido, el departamento ha tenido que sortear una reconfiguración de la inversión nacional bajo el mandato de Gustavo Petro, todo esto enmarcado en una crisis fiscal generalizada que ha forzado recortes nacionales acumulados por más de $40 billones de pesos.


Y para el camaleón Pacto no come Pacto


Un camaleón se les metió al Congreso

Otra de las imágenes que ha despertado suspicacias es la más reciente cumbre de la izquierda en torno a la campaña presidencial del Pacto Histórico. En el Quindío, este encuentro ha quedado marcado por una fragmentación que ya es de dominio público, pues entre la inconformidad de ciertos sectores por el triunfo de Grisales y el delirio de mago de otros tantos que pretenden hacer desaparecer las crisis con retórica o convertirse en los más fieles críticos y denunciantes sólo en temporada electoral, resalta una sonrisa que proyecta un mensaje de permanencia absoluta, la de Miguel Ángel Grisales. Allí posa, en la mitad de un grupo que en redes sociales exhibe uniformidad y cohesión, pero que en la práctica parece estar más articulado para la ruptura que para la construcción colectiva.


Unión, eso es lo que parece que Grisales quiere lograr o al menos ha venido demostrando, en entrevistas anteriores con 21N Informativo en el marco de su campaña, una respuesta dejó al equipo desarmado cuando se mencionó la pregunta hacia el entonces candidato: ¿usted también va ser parte de los que fragmente más al sector de izquierda? a lo que Grisales responde, que él no piensa tomarse nada personal, por el contrario, quería lograr que las cualidades de cada persona que forma parte del movimiento, sean utilizadas a favor del departamento.


En ese orden de ideas, Grisales, como dirían los abuelos songo sorongo, se ha venido posicionando, con una nueva cara para la izquierda quindiana, mostrando pulcritud tanto en sus valores como en su parte estética, saliéndose del prototipo común del joven progresista de rastas y mochila, permitiéndole encajar en diferentes sectores y darle seriedad a su trabajo y discurso.


Y antes de que vengan los defensores del libre desarrollo e la pesonalidad a defender lo indefendible, si es muy cierto cuando Mirtha Legrand, popularizó la célebre frase: "Como te ven, te tratan", porque cada uno debe tener una imagen física, intelectual y moral impecable, y si de trabajar de forma seria y profesional se habla, a Grisales esa parte le ha ayudado bastante.


Y es que la estetica, los detalles de fina coqueteria y la humildad que han caracterizado al hombre que se crió en un barrio popular y pasó de ser cajero a congresista, lo han impulsado para que talentos y mentes brillantes se fijen en él como un buen elemento y herramienta de construccion de territorio, acercándolo un poco más a sus metas como actual representante a la Cámara, quien plantea una agenda muy centrada y enfocada en dos frentes principales, el legislativo nacional, que busca en respaldar y fortalecer las reformas sociales del proyecto político del Pacto Histórico, y el más importante para quienes le dieron el voto de confianza y para ganarse el respeto de los quindianos que no le dieron el voto, la parte territorial orientada a las problemáticas del Quindío, entre ellas, posicionar al departamento como un territorio íntegro que sirve para algo más que una selfie.


Sea como sea hay festejos por un "perfect match"


Un camaleón se les metió al Congreso

A menos de un mes de las elecciones presidenciales en Colombia, las alianzas de cada sector político siguen generando sorpresas, las renuncias ya esperadas empiezan a ejecutarse y las nuevas relaciones marcan un hito interesante en el rumbo político, que desde la parte inteligente y no ciega de pasión, genera festejos por los juntes de mentes e ideales como las de Grisales y Rivera, por ver a todos los líderes reunidos en una misma foto pa´l Face y por la incertidumbre de conocer a quién más logrará reunir al congresista que porta su nombre en honor a una tortuga ninja. ¿Seguira con sus ideales perfectamente intactos o se dejará permear? ¿Son estas alianzas una carta de bienvenida para los resultados reales en el territorio? ¿Es auténtica la sonrisa o sólo es show digital?

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